Salud visual
DMAE: degeneración macular asociada a la edad
La DMAE es una enfermedad que afecta a la mácula, la zona central de la retina responsable de la visión de detalle.

¿Qué es la DMAE?
La degeneración macular asociada a la edad, conocida como DMAE, es una enfermedad ocular que afecta a la mácula. Esta zona se encuentra en el centro de la retina y permite realizar tareas que requieren una visión precisa, como leer, reconocer caras o distinguir pequeños detalles.
La DMAE afecta principalmente a la visión central. La visión periférica puede conservarse, aunque la persona tenga dificultades importantes para observar aquello que se encuentra directamente delante de ella.
Posibles señales de alerta
- Visión borrosa o pérdida progresiva de nitidez en la zona central.
- Necesidad de disponer de más luz para leer.
- Dificultad para reconocer caras o distinguir detalles.
- Líneas rectas que parecen onduladas, deformadas o interrumpidas.
- Aparición de una zona oscura, borrosa o vacía en el centro de la visión.
- Diferencias apreciables entre la visión de un ojo y la del otro.
La rejilla de Amsler
La rejilla de Amsler es una cuadrícula que puede utilizarse para observar posibles cambios en la visión central. Puede resultar útil para el seguimiento indicado por un profesional, pero no permite diagnosticar por sí sola una DMAE.

Cómo observar la rejilla
- Utiliza las gafas que empleas habitualmente para leer.
- Sitúa la rejilla a tu distancia normal de lectura y con una iluminación adecuada.
- Cubre un ojo sin presionarlo.
- Mira directamente al punto situado en el centro de la cuadrícula.
- Sin apartar la mirada del punto central, comprueba si todas las líneas parecen rectas y completas.
- Observa si aparece alguna zona borrosa, ondulada, deformada, oscura o ausente.
- Repite la prueba cubriendo el otro ojo.
Seguimiento y ayudas visuales
El diagnóstico, la clasificación y el tratamiento de la DMAE corresponden al oftalmólogo. La atención optométrica puede complementar el seguimiento visual y ayudar a identificar necesidades relacionadas con la lectura, el contraste, la iluminación y las actividades cotidianas.
Cuando existe una reducción permanente de la visión, pueden valorarse ayudas para baja visión, como lupas, sistemas de aumento, dispositivos electrónicos y adaptaciones de iluminación que faciliten determinadas tareas.
