Una iluminación adecuada, una buena postura y los descansos periódicos ayudan a reducir la fatiga visual durante el estudio, el trabajo y el uso de pantallas.
Cuida tus hábitos visuales
Las condiciones en las que estudiamos, trabajamos o utilizamos dispositivos digitales influyen en nuestro confort visual. Mantener unos hábitos adecuados puede ayudar a reducir el cansancio ocular y las molestias asociadas a las tareas prolongadas de cerca.
Iluminación
La iluminación debe ser uniforme y evitar contrastes excesivos.
El área de trabajo necesita una iluminación suficiente, pero también debe existir luz ambiental.
La lámpara de mesa debe colocarse a la izquierda si eres diestro y a la derecha si eres zurdo, para evitar sombras sobre la zona de trabajo.
Evita reflejos directos sobre el papel, la pantalla o las lentes de las gafas.
Distancia de trabajo
Mantén entre los ojos y el papel una distancia aproximada de entre 30 y 40 centímetros.
La pantalla del ordenador debería situarse aproximadamente a 50 o 70 centímetros de los ojos, según su tamaño.
Evita acercarte progresivamente al texto o a la pantalla cuando aparezca cansancio.
Coloca la parte superior de la pantalla aproximadamente a la altura de los ojos o ligeramente por debajo.
Descansos visuales
Durante las tareas prolongadas de visión próxima es recomendable realizar descansos frecuentes y dirigir la mirada hacia objetos lejanos.
Haz una breve pausa aproximadamente cada 20 o 30 minutos.
Durante el descanso, mira a una distancia lejana durante unos segundos.
Parpadea de forma consciente para favorecer la lubricación de la superficie ocular.
Levántate y cambia de postura durante los periodos prolongados de estudio o trabajo.
Postura
Apoya correctamente los pies en el suelo.
Mantén las piernas formando aproximadamente un ángulo recto.
Apoya la espalda en el respaldo de la silla.
Evita trabajar encorvado o con la cabeza excesivamente inclinada.
Cuando sea posible, utiliza una superficie de lectura ligeramente inclinada.